“ACDE Uruguay es un ejemplo para toda la red”

Entrevista a Silvia Bulla
La presidenta de UNIAPAC Latinoamérica y ex presidenta de ACDE Argentina, se entrevistó con ACDE Uruguay y conversó sobre el recorrido que la llevó a este rol y sus proyectos como nueva presidenta de la red de América Latina.
¿Cómo fue tu llegada a esta posición?
Comencé haciéndome socia de ACDE hace unos 13 o 14 años. En ese momento era gerente de Recursos Humanos y me sumé con mucha alegría a la institución. Siempre que participo de un espacio trato de involucrarme activamente, y así fui asumiendo distintas responsabilidades dentro de ACDE.
Hace tres años y medio me ofrecieron presidir ACDE Argentina. A partir de ese rol se generaron muchas oportunidades de interacción con organizaciones similares de la región, como ACDE Uruguay y otras asociaciones empresariales de Latinoamérica. La participación en congresos y el trabajo cotidiano fueron generando vínculos y cercanía.
Cuando en octubre me ofrecieron liderar UNIAPAC Latinoamérica por los próximos tres años fue una sorpresa total. No lo esperaba. Pensé que tal vez la invitación sería para integrar algún consejo regional, pero no para asumir la presidencia.
Fue una decisión que pensé junto a mi familia, porque cada uno de estos desafíos implica una entrega importante de tiempo, viajes y compromiso. Mi familia me apoyó y me animó a aceptar, porque veía que era algo que me interesaba profundamente y donde podía hacer una contribución. Con ese respaldo di el sí, y desde entonces comenzamos a trabajar en la transición, que se concretó luego de finalizar mi mandato en ACDE Argentina.
¿Qué te aportó ACDE Argentina durante todo este tiempo?
Son muchas cosas. Sería difícil enumerarlas sin olvidarme de algo importante.
Lo principal ha sido experimentar lo que llamo el fluir de la gracia. A partir de un sí, empiezan a darse encuentros e interacciones a través de las personas. En ACDE encontré acompañamiento espiritual. También encontré relaciones muy valiosas con empresarios, emprendedores y profesionales que, desde distintos lugares, trabajan con vocación de servicio y compromiso con el bien común. He aprendido muchísimo de ellos: de su generosidad, su capacidad de entrega, su experiencia y su mirada sobre los desafíos empresariales.
Es una comunidad de la que sigo aprendiendo todos los días.
¿Cuáles serán los principales énfasis de tu presidencia en UNIAPAC Latinoamérica?
Vamos a dedicar un tiempo al discernimiento junto al nuevo directorio. Queremos analizar lo trabajado en el último Congreso Regional realizado en Guadalajara y también recoger los aprendizajes surgidos del último simposio con obispos.
A partir de esa escucha y de la realidad que viven las distintas asociaciones, definiremos juntos los ejes prioritarios para los próximos tres años.
No quisiera adelantar conclusiones porque este no es un trabajo individual. Es un trabajo en equipo que parte de una base sólida construida por quienes nos precedieron. No comenzamos de cero; damos continuidad a una historia que se ha ido enriqueciendo con el aporte de cada liderazgo, manteniendo siempre una coherencia institucional.
Se habla de una posible visita del Papa al Cono Sur. ¿Qué creés que podría dejar una visita de estas características?
Lo primero es aclarar que todavía no existe una confirmación oficial. Sin embargo, deseamos profundamente que pueda concretarse.
Sería un motivo de gran alegría y de unión para nuestras comunidades. Más allá de la visita en sí, creemos que el Papa representa una voz muy relevante para el mundo actual.
Sus mensajes, sus encíclicas y sus intervenciones públicas interpelan a empresarios, educadores, dirigentes políticos y ciudadanos en general. Nos invita permanentemente a construir nuevos vínculos y un tejido social más sólido.
Queremos ser parte de ese llamado, escucharlo y dejarnos renovar por su mirada. Poder recibirlo en nuestra región sería una enorme alegría.
La beatificación de Enrique Shaw también se daría durante tu presidencia. ¿Qué significado tiene este acontecimiento?
Para ACDE Argentina es una enorme alegría. El proceso de beatificación de Enrique Shaw es el resultado de más de treinta años de trabajo conjunto entre ACDE Argentina y Acción Católica Argentina. Ha sido un camino largo y muy serio, siguiendo todos los pasos que la Iglesia requiere para estos procesos.
La aprobación del milagro, obtenida en diciembre pasado, fue un hito muy importante. Incluso generó un hecho inédito en Argentina: las principales cámaras empresariales del país, reunidas en el Foro de Convergencia Empresarial, enviaron conjuntamente una carta al Papa agradeciendo la aprobación del milagro.
Creo que la beatificación transmite un mensaje muy poderoso al mundo: que la santidad es posible en la vida cotidiana.
Enrique Shaw fue empresario, padre de familia y dirigente. Su ejemplo muestra que cada persona puede aspirar a la santidad desde el lugar que ocupa. No fue algo improvisado: él tenía un verdadero plan de santidad.
Por eso, su testimonio nos invita a preguntarnos qué cambios podemos hacer en nuestra propia vida para crecer en ese camino, del mismo modo que planificamos y ejecutamos los objetivos de nuestras organizaciones.
Es un llamado muy profundo a vivir la vocación cristiana en el ámbito donde cada uno está.
¿Te gustaría compartir un mensaje para los dirigentes de empresa de Uruguay?
En primer lugar, quiero felicitar a ACDE Uruguay. Sé del importante trabajo que realizan promoviendo espacios de reflexión para empresarios, impulsando iniciativas de acompañamiento a personas que estuvieron privadas de libertad y desarrollando muchos otros proyectos que son referencia para organizaciones de distintos países.
ACDE Uruguay es un ejemplo para toda la red.
Y, en segundo lugar, espero poder visitarlos pronto para compartir personalmente con la comunidad empresarial uruguaya. También quiero invitarlos a seguir participando activamente en UNIAPAC.
UNIAPAC quiere ser un espacio de encuentro para empresarios y emprendedores cristianos comprometidos con la construcción del bien común, algo que nuestras sociedades necesitan más que nunca.