Tender puentes para reconstruir oportunidades: más de 200 personas participaron de la jornada de ACDE en Punta de Rieles

En un clima de cercanía, escucha y alegría compartida, más de 200 personas se dieron cita en la Unidad Nº6 de Punta de Rieles para participar de una nueva instancia impulsada por ACDE y el Ministerio del Interior en el marco del Programa Liberados. Empresarios, autoridades, organizaciones y personas privadas de libertad compartieron un mismo espacio, con un objetivo claro: tender puentes que habiliten nuevas oportunidades y aporten a la reinserción social.

Si algo moviliza a ACDE es pasar a la acción y ponerse al servicio. Esta jornada fue una muestra concreta de lo que sucede cuando empresas, Estado y organizaciones se encuentran en pos del bien común, trabajando juntos para incidir de manera real en uno de los grandes desafíos del país: la integración de personas privadas de libertad a la vida laboral.

La apertura estuvo a cargo del ministro del Interior, Carlos Negro, quien destacó el rol central del trabajo en los procesos de rehabilitación. Subrayó que el empleo no solo ocupa y ordena, sino que también devuelve dignidad y sentido, convirtiéndose en una herramienta clave para reconstruir trayectorias de vida.

En la misma línea, los distintos oradores coincidieron en que ninguna pieza puede faltar: el compromiso del Estado, el rol activo de las empresas y el acompañamiento de las organizaciones son fundamentales para generar cambios sostenibles.

La presidenta de ACDE, Elisa Facio, invitó a reflexionar con una frase contundente: “Una sociedad que solo castiga y no reconstruye, posterga un problema”. En ese sentido, remarcó que, si bien se trata de un desafío que interpela al Estado, también involucra directamente a quienes tienen la capacidad de contratar, acompañar y confiar.

Por su parte, Ana Juanche, directora del Instituto Nacional de Rehabilitación, aportó datos que evidencian la oportunidad existente: actualmente, el 38% de las personas privadas de libertad trabaja, pero solo un 22% lo hace de manera remunerada. Cifras que reflejan el camino que aún queda por recorrer y la necesidad de generar más y mejores oportunidades laborales.

Tras la apertura, se desarrolló el conversatorio “Avances y desafíos para el empleo de personas privadas de libertad y liberadas”, que contó con la participación de representantes del sector empresarial, entre ellos el CEO de Teyma, Luis Gallo, junto a John, una persona liberada que hoy forma parte de la empresa. Sus testimonios pusieron en evidencia que la reinserción es posible cuando hay oportunidades reales y decisiones valientes.

Sin embargo, uno de los aspectos más valiosos de la jornada fue la experiencia en sí misma: la posibilidad de encontrarse, conversar y mirar de frente. Tal como expresó Eduardo Ottonelli, coordinador del Programa Liberados: “Acérquense, conózcanlos, conversen con ellos”.

Durante el encuentro, no hubo diferencias entre asistentes y personas privadas de libertad: todos compartieron el mismo espacio, en igualdad de condiciones. Además, los participantes pudieron recorrer una feria de emprendimientos desarrollados dentro de la unidad, donde se exhibieron y comercializaron productos creados por los propios internos, tanto para el mercado interno como externo.

Romper barreras, derribar prejuicios y generar vínculos reales fue, sin dudas, uno de los grandes logros de la jornada. Porque estas personas, en algún momento, recuperarán la libertad, y el acceso a oportunidades concretas puede marcar la diferencia entre volver a empezar o reincidir.

La experiencia de Punta de Rieles se consolida así como un modelo que demuestra que es posible hacer las cosas de otra manera. Un ejemplo de articulación, compromiso y acción que ACDE busca visibilizar para que cada vez más actores se sumen a construir un camino de segundas oportunidades.

 

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